El empresario camionero de Puerto Vallarta, Adrián Gómez Meza se suicidó al interior del complejo carcelario de Puente Grande, Jalisco, donde se encontraba recluido por acusaciones de lavado de dinero para el Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG).

Fue detenido el 30 de abril pasado, por elementos federales, donde se le hizo saber que su aprehensión obedecía a ser considerado uno de los objetivos principales del Gobierno de la República.

El subprocurador Jurídico y de Asuntos Internacionales de la Procuraduría General de la República, Alberto Elías Beltrán, dijo que su detención se efectúo, derivado de una orden de cateo que otorgó un juez, y que Gómez Mezaera el presunto encargado de la contabilidad del CJNG, además coordinaba los movimientos financieros para este grupo en ese municipio costero.

Al momento de su aprehensión, le fueron incautadas dosis de metanfetamina, mariguana, automóviles y equipos de telefonía móvil.

Personas allegadas al que fuera líder de las juventudes del PRI y uno de los líderes cetemistas, aseguran que presentaba un cuadro de depresión debido a que su defensa no lograba acreditar las violaciones al debido proceso de las que fue objeto desde el momento de ser detenido.

Su cadáver fue localizado la tarde del martes en el gimnasio donde -aseguraron- no había custodios.

“Al parecer se colgó con una soga en el gimnasio estaba por delitos del orden federal por lavado de dinero y creo portación de armas de fuego de uso exclusivo del Ejército”, destacó Raúl Sánchez Jiménez, fiscal general de Jalisco.

El interno quien contaba con un amparo para no ser trasladado a ningún otro penal pertenecía a una célula delictiva vinculada al ataque a policías estatales ocurrido en el 2015 y a militares en Guachinango en 2014.