El devastador temblor que el 19 de septiembre de 2017 sacudió al centro de México trajo un descubrimiento arqueológico: vestigios de un nuevo templo dedicado a Tláloc, el dios de la lluvia de los antiguos mexicas, dentro de la pirámide de Teopanzolco, en Morelos, que data del 1100 al 1150 d.C.

“Estamos encontrando muros de un templo que según las características arquitectónicas, según la ubicación, según los materiales cerámicos y líticos, podemos fechar a lo que sería el inicio del periodo postclásico medio”, explicó la arqueóloga Bárbara Konieczna.

Contrario a lo que se pensaba, esta zona arqueológica es más antigua que Tenayuca en el Estado de México y el Templo Mayor en la capital del país.

Con este hallazgo se confirmó que este tipo de arquitectura se desarrolló primero en Morelos y después en dichos sitios.

“A la inversa, no es que los mexicas aquí trajeron ese estilo arquitectónico, sino al revés, la arquitectura tlahuica inspiró a los mexicas para construir el Templo Mayor en Tenochtitlán”, aseguró la arqueóloga.

El mayor daño a la pirámide fue en la parte superior, donde se encontraban ya dos templos, uno dedicado a Huitzilopochtli, la mayor deidad de los mexicas, y otro a Tláloc.

Las primeras excavaciones se realizaron en 1921, es decir hace casi 100 años y ahora gracias al temblor se pudo realizar este descubrimiento.

“Y lo que nosotros encontramos fue ese templo al interior que fue el primer templo, de lo que es el sitio Teopanzolco”, mencionó.

El hallazgo fue abierto a los medios de comunicación sólo hoy y mañana mismo tendrá que ser tapado nuevamente para no poner en riesgo la pirámide principal.

Pero confirma que esta civilización no copio a los mexicas, sino que hicieron nuevas edificaciones de mayor tamaño sobre las antiguas.

“Es decir que los habitantes prehispánicos los tlahuicas, mantuvieron siempre el mismo sistema constructivo y lo único que hicieron fue más masivas, más monumentales”, explicó Georgina Yris, otra arqueóloga.

Por lo pronto la zona arqueológica a cargo del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), se mantiene cerrada y se espera que hasta después de octubre pueda ser reabierta.