Crear un gobierno que incluya personajes y propuestas de partidos rivales como el PRI, el Verde e incluso Morena, es el objetivo de Martha Erika Alonso de cara al proceso de transición y su toma de protesta como gobernadora.

“Lo primero que hice (después del 1 de julio) fue llamar a los candidatos del PRI, Enrique Doger, y del Verde, Michel Chaín, porque estoy convencida que necesitamos trabajar en unidad (…) Y yo estaría en la mejor disposición de hacerle una llamada también a Luis Miguel Barbosa porque no dudo que la plataforma de Morena tiene propuestas valiosas, siempre y cuando él acepte que perdió”, expuso la gobernadora electa.

Martha Erika Alonso, que contendió por una coalición de partidos formada por PAN, PRD, Movimiento Ciudadano, Pacto Social de Integración y Compromiso por Puebla, obtuvo un millón 152 mil 125 votos (38.05%), contra un millón 27 mil 333 (33.93%) de Luis Miguel Barbosa, de Morena, PES y PT, que quedó en segundo lugar.

La gobernadora electa no desconoce el conflicto postelectoral que se suscitó a partir de la noche del 1 de julio, cuando los números del Conteo Rápido le dieron el triunfo por primera vez.

Comentó que los inconformes están en su derecho de impugnar así como ella y los partidos que la postularon en defender la voluntad ciudadana reflejada con votos.

“Yo tengo plena confianza en que esta jornada fue exitosa, que fui favorecida con el voto de los ciudadanos, que la ventaja que hay entre el primero y segundo lugar es muy amplia y que las cosas transitarán por la vía que tengan que transitar y se ratificará el triunfo”, manifestó.

Mientras eso sucede, trabajará en el proceso de entrega-recepción y planeará la ejecución de los proyectos que ofreció en campaña, entre ellos un observatorio social que será integrado por ciudadanos que sean los que verifiquen el cumplimiento de los compromisos adquiridos.