Los resultados del ejercicio realizado a salida de urna por Parametría muestran que en la pasadas eleciones del 1 de julio, los hombres entre 26 y 35 años, con mayor escolaridad e ingresos, en su mayoría votó por el virtual candidato electo, Andrés Manuel López Obrador.

López Obrador tuvo un porcentaje mayor de votantes varones que de mujeres (65 por ciento contra 49 por ciento). De forma contraria, Meade tuvo más impacto en las mujeres votantes que en los hombres, por su parte, Anaya tuvo menos preferencias entre el electorado femenino.

En cuanto a la edad, personas entre 26 y 35 años son quienes en mayor proporción votó por López Obrador, que alcanzó 63 por ciento de los sufragios. Es importante mencionar que 24 por ciento de las personas de 56 años o más emitieron su voto por Meade, mientras que Anaya tuvo mayores preferencias entre las personas de 26 a 35 años y Rodríguez Calderón hizo eco en los jóvenes.

Respecto de la escolaridad, 65 por ciento de las personas con universidad o más prefirió al tabasqueño sobre los otros candidatos, seguido de 59 por ciento de electores con preparatoria, es decir, fue el candidato con mayores preferencias entre los votantes con más escolaridad.

El ex secretario de Hacienda tuvo sus mayores porcentajes de voto entre aquellos electores sin estudios (31 por ciento) o con primaria (26 por ciento). López Obrador también tuvo mayores porcentajes entre las personas con mayores ingresos (64 por ciento). Mientras que el PRI contó con su mayor electorado en los que tienen ingresos menores a 785 pesos mensuales.

Es revelador que además del género, la escolaridad y el salario sean los demográficos que presentan mayor diferencia entre categorías. En particular la escolaridad y el salario son indicativos que el perfil de López Obrador ha cambiado respecto a las dos elecciones presidenciales anteriores, en 2006 y en 2012.

Estas diferencias en los perfiles sociodemográficos indican que el voto del ganador de la contienda electoral provino de clase media y no de la gente de menores ingresos como se ha argumentado por algunos analistas. La escolaridad y el ingreso están correlacionados y por ello presentan la misma tendencia por ello no es sorpresivo que presenten la misma tendencia.