un año del comienzo del programa Basura Cero en la Ciudad de México, la Agencia de Gestión Urbana (AGU) ha calificado como exitosa, ya que se ha avanzado en la separación de basura y en la consciencia ciudadana para disminuir los contaminantes en la capital; lo que se traduce en más de 119 mil toneladas de reciclaje orgánico y 241 mil menos a rellenos sanitarios.

Jaime Slomianski, director de la AGU, aseguró que el programa busca que la basura se procese casi en su totalidad, para reducir contaminantes y producir energéticos, que serán benéficos para toda la ciudad, así como implementar nuevas tecnologías sustentables, tales como la termovalorización y la biogestión.

En el país, según el Inegi, se generan 43 millones de toneladas de residuos al año, de los cuales sólo el 13 por ciento va a rellenos sanitarios y 87 a tiraderos de cielo abierto; esto es un impacto directo al cambio climático, porque no hay un control y se evapora el metano al aire y los lixiviados (contaminantes de los residuos orgánicos) al subsuelo.

“Hace mucho se llevaba a Santa Fe a un relleno sanitario y los únicos terrenos disponibles están al sur de la capital, pero ya están declarados como suelo de conservación; por ello se llegó a un acuerdo con Conagua para que se utilizara el Bordo Poniente como relleno; en el 2011 se clausura y ya no se envían residuos allá, por ello se mandan ahora al Estado de México.”

“Los desechos se tienen que valorizar para que las menos toneladas terminen en rellenos sanitarios, ése es el marco de todas las acciones para Basura Cero. Este está basado en un programa de economía circular, en el cuál se generan insumos (vasos, empaques), éstos se comercializan y usan, después se desechan y se convierten en residuos,al separarlos empieza el proceso para que los que se puedan reciclar se incorporen a la industria del rehuso”, asegura el funcionario.

“Esto es, reducir, reutilizar y reciclar; hay que generar una cultura de esta campaña de separación, misma que inició en 2017. Ahora tenemos una cuarta “r”, que es recuperar energía a través de biodigestión y termovalorización.”

A la fecha se tienen los siguientes resultados: 119 mil, 959 toneladas enviadas a reciclaje orgánico, así como una baja de 241 mil, 905 a rellenos sanitarios lo que implica menos contaminación en los suelos.

“Se trató el tema de modernizar la gestión de los residuos y la mayoría de los países del continente está comprometida, sólo que existen problemas de dinero para poder invertir en plantas como la que en México va a arrancar en 2021.”