El pasado 12 de junio, la Barra Mexicana de Abogados presentó un análisis sobre los motivos del colapso del Colegio Enrique Rébsamen, en el que determinó que la caída del inmueble se debió a los defectos en la estructura construida en el 1983 y la falta de adecuación en el diseño, de acuerdo a los lineamientos del Reglamento de Construcciones emitido en 1987.

Señalaron a los propietarios del colegio como los principales responsables de dirigir y contratar al personal capacitado para hacer las adecuaciones a la estructura, así como a los Directores Responsables de Obra y Corresponsables de Seguridad Estructural.

Evidenciaron que en este caso existen presuntas responsabilidades en funcionarios y exfuncionarios –de 1983 a la fecha- de instancias como Seduvi, Instituto para la Seguridad de las Construcciones del DF, Secretaria de Educación Pública y Delegación Tlalpan.

Cabe señalar que el Invea realizó una verificación en 2015, en la que se determinó que el colegio presentó un uso de suelo falso, sin embargo, el instituto no procedió a la clausura del plantel.

El abogado Gutiérrez Morales también destacó la acción colectiva que la Fundación Barra de Abogados inició, cuyo objetivo principal es el del generar un precedente judicial, impulsar políticas públicas y desincentivar conductas ilícitas que sirvan para evitar daños a niños o adultos que reciban un servicio público.

Solicitó a los distintos candidatos presentar propuestas serias para resolver las problemáticas expuestas en el análisis presentado el 12 de junio.