En una sesión histórica que fue seguida por miles de personas en las afueras del Congreso, la Cámara de Diputados argentina aprobó el proyecto para la legalización y despenalización del aborto.

Los diputados aprobaron por 131 votos a favor, 123 en contra y una abstención la iniciativa que permite el aborto hasta la semana 14 de gestación y que ahora deberá pasar al Senado para su tratamiento antes de convertirse en ley.

La iniciativa ahora pasará a la Cámara alta, donde varios analistas prevén que será rechazada por muchos senadores que representan a provincias con una fuerte influencia de la Iglesia Católica.

El texto aprobado despenaliza cualquier aborto hasta la semana 14 de gestación y establece que si la gestante es menor de 16 años, se debe realizar con su consentimiento. El proyecto, además, garantiza que na vez transcurridas las 14 semanas de libertad para abortar, interrumpir legalmente el embarazo si es fruto de una violación, si está en riesgo la salud de la mujer y si se diagnostica la “inviabilidad” de vida” extrauterina del feto.

El texto, que exige que el Estado asegure políticas de educación sexual, vela por la objeción de conciencia del profesional de la salud que deba intervenir en el aborto pero solo si lo ha expresado previamente “de manera individual y por escrito”, y no la permite si la mujer requiere “atención médica inmediata”.

Actualmente, Argentina solo permite el aborto en casos de violación, entre otras excepciones. La norma recibió un fuerte apoyo de artistas, científicos y académicos, y durante semanas hubo amplias manifestaciones en las calles y en las redes sociales para promover su aprobación.

Tras la aprobación, miles de pañuelos verdes -símbolo local de aval a la causa- flamearon en apoyo a la legalización del aborto hasta la decimocuarta semana de gestación inclusive, una iniciativa impulsada como parte de la creciente lucha por los derechos de las mujeres en Argentina.