Un juzgado español dio este miércoles a Iñaki Urdangarin, cuñado del rey Felipe VI, un plazo de cinco días para entrar en prisión y empezar a cumplir la pena de cinco años y diez meses que le impuso el Tribunal Supremo (TS) por su implicación en un caso de corrupción.

 

Los magistrados, que redujeron en cinco meses la pena de Urdangarin, ratificaron la condena inicial por malversación, prevaricación, fraude a la Administración, dos delitos fiscales y tráfico de influencias, pero lo absolvieron de falsedad en documento público.

La Audiencia de Palma dio a Urdangarin hasta el lunes próximo para que se presente voluntariamente en cualquier cárcel que elija, como prevé la normativa española, sin restringirle hasta entonces los movimientos.

Urdangarin, que llegó a la Audiencia en medio de una gran expectación, podría presentar un recurso de amparo ante el Tribunal Constitucional, que difícilmente paralizaría el ingreso en la cárcel, y le cabría la posibilidad de solicitar el indulto al Gobierno.