Alrededor de 53 concesionarios de la Ruta 10, en los ramales JamaicaTlacotal y Metro XolaTezontle, acusaron que, de forma ilegal, se les impide dar servicio a raíz de que la Secretaría de Movilidad autorizó la entrada de la empresa Trioxa en el mismo recorrido.

Afirmaron que la Semovi les autorizó trabajar de manera normal, pero cuando intentan sacar sus unidades hay una persecución por parte de las autoridades que, con cualquier pretexto, les imponen multas por montos que van desde ocho mil hasta 30 mil pesos, y los remiten al corralón.

“Los argumentos del personal del Instituto de Verificación Administrativa para enviar las unidades a los depósitos vehiculares van desde la alteración de la cromática hasta prestar un servicio pirata, cuando nuestras vagonetas cuentan con autorización”.

René Soto Carmona, uno de los concesionarios, explicó que la empresa Trioxa, liderada por Fernando Ruano, se apropió del derrotero que por años ha pertenecido a decenas de transportistas que operaban bajo el modelo hombre-camión.