Este corazón de silicona ha sido desarrollado por investigadores de la ETH Zurich, una universidad en Suiza, en un intento de hacer un corazón artificial que puede imitar los movimientos del órgano real.

Los corazones artificiales y otros dispositivos diseñados para mantener el flujo de sangre, por lo general toman el lugar de un corazón dañado mientras que el paciente espera la donación de un órgano o que su propio corazón se recupere.

Este corazón ha sido creado a base de silicona suave impresa en 3D que imita el órgano humano de una forma sorprendente, ya que cuenta con dos ventrículos, derecho e izquierdo, y su propia cámara que funciona cómo músculo. Dicha cámara se infla y desinfla por medio de aire presurizado y bombea el fluido hacia las cámaras.

Su peso de 390 gramos es muy similar a un corazón humano. La mala noticia es que su uso está limitado a aproximadamente 3000 latidos, es decir, entre 30 y 45 minutos de uso continuo, algo que se ha vuelto un pequeño gran inconveniente, pero que abre la puerta a seguir experimentando y desarrollar nuevas técnicas basadas en este proyecto, vamos, el primer paso ya se ha dado.

El modelo es prácticamente del mismo tamaño que un corazón humano, pesa 390 g y se creó usando la impresión 3D, con una técnica de fundición de cera perdida. Al igual que un corazón real, tiene un ventrículo derecho e izquierdo, que está separado por una cámara que sirve como músculo del órgano. Cuando la cámara se infla y desinfla por aire presurizado, es capaz de bombear el fluido de las cámaras.

A pesar de ser la aproximación artificial más cercana a un corazón real, el dispositivo todavía necesita mucho trabajo. Como se detalla en la revista Artificial Organs, el corazón sólo dura unos 3.000 latidos, o aproximadamente 45 minutos, debido a la tensión ejercida sobre el material de silicona mientras bombea.